miércoles, 1 de abril de 2020

Fachada de la Universidad de Salamanca. Por Isabel Moreno Valencia.

 

Nos encontramos ante una obra arquitectónica. La imagen muestra el exterior del edificio, en concreto la fachada.
El material empleado en su construcción es piedra de tono rojizo, en apariencia bastante dúctil para permitir el labrado de numerosos elementos decorativos.
Podemos decir que el sistema arquitectónico es arquitrabado, por la presencia de los entablamentos rectos que recorren el muro. No obstante, no podemos obviar la doble entrada al edificio presidida por dos arcos de tipo carpanel.
Los elementos constructivos aparecen soterrados bajo la decoración, pero articulan la fachada en cuerpos y calles, como si se tratara de un retablo. Por un lado tenemos dos enormes pilastras de corte clásico, que delimitan los límites laterales. Por otro lado los entablamentos, también clásicos, crean una estructura dividida en varios niveles, rematados por la cornisa y una crestería de corte gótico.
En cuanto a los elementos decorativos son abundantes y muy pequeños, cubren la fachada a modo de tapiz. La mayoría de ellos son de carácter escultórico y presentan temas variados:
  • Monárquicos:  Tondo de los Reyes Católicos, escudo de Carlos V
  • Religiosos: Figura del Papa con su tiara, llaves y otros símbolos del Vaticano
  • Clásicos: como figuras de animales fantásticos, putti, candelieri, grutescos y figuras de la mitología clásica

Existe un eje  de simetría marcado por las dos puertas y los tres símbolos de poder (los escudos). En torno a este eje se distribuyen el resto de las figuras, que quedan enmarcadas por las líneas verticales de las pilastras.

Por todo lo dicho anteriormente podemos decir que la fachada de la Universidad de Salamanca es una obra del primer Renacimiento español o Plateresco, de autor anónimo construida entre los años 1529 y 1533.
El Renacimiento español, llegó desde Italia con cierto retraso, porque el Gótico estaba muy arraigado en el país.
El Renacimiento en España se desarrolla desde finales del siglo XV hasta finales del XVI, podemos establecer los siguientes períodos:
  • Transición del Gótico al Plateresco.
  • Estilo inicial (Plateresco).
  • Transición al Clasicismo.
  • Clasicismo.
  • Manierismo.
Las circunstancias históricas que rodean a esta obra son:
  • Los promotores del arte en este momento serán la monarquía, la iglesia y la nobleza.
  • El cambio de estilo se produce durante el reinado de los Reyes  Católicos, que además culminaron la unificación del territorio español, lo que sirvió para paliar las diferencias regionales, aunque pervivirán diferencias sociales jurídicas y económicas.
  • La influencia del estilo flamenco va a ser muy importante, a veces más que la italiana, tanto Carlos I como Felipe II admiraron profundamente la pintura flamenca.
  • El Cardenal  Cisneros fue regente hasta la llegada al poder de Carlos I, apoyó la creación artística dando lugar a un estilo llamado Estilo Cisneros.
  • Castilla inició su expansión por el Atlántico, mientras que Aragón siguió unido al Mediterráneo.
  • El Derecho Internacional tiene un gran exponente en el padre Bartolomé de las Casas (defensor de los indios) y Francisco Vitoria.
  • En el ámbito científico los campos más desarrollados fueron la navegación, la cartografía, la náutica, la ingeniería naval y militar.
  • En el campo literario destacan Cervantes, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Boscán y Garcilaso de la Vega.
El término Plateresco fue creado por Ortíz de Zúñiga en el siglo XVII, para denominar al primer Renacimiento español, por sus formas detallistas y minuciosas que recuerdan al trabajo de los orfebres. El Plateresco emplea estructuras arquitectónicas del Gótico, paulatinamente irá evolucionando hacia esquemas más clásicos.
Resurge el arco de medio punto, aunque perviven durante un tiempo los arcos escarzanos y carpaneles. 
En cuanto a las bóvedas se emplean de cañón con casetones y de crucería, de ligaduras y terceletes, con reminiscencia gótica. 
Respecto a los motivos decorativos destacan los grutescos, columnas, medallones, volutas, candelieri, guirnaldas, sirenas, putti…
Salamanca es un importante foco de la arquitectura renacentista, un lugar donde floreció una brillante Universidad que atrajo a célebres humanistas, lo cual favoreció el desarrollo de la cultura en todos sus ámbitos. Juan de Álava podría ser el autor de la conocida Fachada de la Universidad, concebida como retablo, consta de tres cuerpos, cinco calles y dos vanos de ingreso: 
La doble puerta la puerta alude a cómo el conocimiento adquirido en la Universidad nos ayuda a discernir entre la bien y el mal. Esta dualidad se prolonga hasta el piso superior, donde aparecen las figuras de Venus a la izquierda y Hércules a la derecha, en representación de la virtud y el vicio respectivamente. Al parecer, el autor se basó en un tratado de Filarete para mostrar esta dualidad.

Por otro lado, la fachada intenta representar los poderes fácticos del momento:
Primer piso: se puede observar un medallón con las efigies de los Reyes Católicos.

Segundo piso: aparece el escudo de la Corona española, con el Toisón de oro y el águila bicéfala, símbolo del Emperador Carlos V.

Tercer piso: Poder papal, por encima de todos los poderes terrenales.

La obra se realizó con piedra de Villamayor, localidad salmantina rica en una piedra que se trabaja muy fácilmente y permite labrar las decoraciones menudas típicas del Plateresco. Esta piedra emite reflejos dorados de gran calidez, sobre todo a la caída del sol.
Hay varias ranas escondidas entre los motivos decorativos, pero todos los estudiantes están interesados en hallar aquella, que situada sobre una calavera, garantiza el aprobado a quien la encuentra.
Nosotros no vamos a desvelar el secreto de la rana, os vamos a proponer un nuevo reto: Hallar el astronauta en la fachada de la Catedral Nueva, no garantiza el aprobado, pero es muy simpático.

El lavatorio. TINTORETTO. Museo del Prado. Madrid. Por Sofía Olivares Moreno.



Descripción.

El asunto de la obra es el episodio narrado en la Biblia en el que Jesús lava los pies a sus discípulos. Concretamente, se trata del momento en el que San Pedro se niega a que su maestro le lave los pies. Tal y como aparece en el Evangelio según San Juan.


La técnica empleada es el óleo sobre lienzo.


Predomina la línea sobre el color, pero poco a poco observamos como el color va ganando terreno en amplias zonas de la obra.


El uso del color es naturalista, pero observamos un predominio de las gamas frías, con tonos metálicos e irisados en algunas telas y en las sombras.

La luz parece venir directamente de la parte superior del cuadro, y crea contrastes en toda la obra, aunque es ligeramente irreal. Además, también hay focos de luz suaves provenientes de las aureolas de los personajes.


Existe un interés por la perspectiva, que en este caso es lineal. Las líneas compositivas de la obra convergen en un punto de fuga invisible situado en el edificio del fondo. Hay otros elementos que contribuyen a acentuar la tercera dimensión, como las columnas, los arcos, las baldosas geométricas del suelo y el escorzo de la mesa, en diagonal hacia el espectador. También utiliza los recursos de la perspectiva aérea, desdibujando los contornos a medida que nos introducimos en los planos.


La composición podría ser, por un lado, ondulada, determinada por la disposición de las figuras; y por otro lado, por grupos, pues apreciamos distintas acciones que se están produciendo al mismo tiempo.


No existe simetría. Paradójicamente la acción principal se ve desplazada a la derecha del lienzo y no en el centro, como venía siendo habitual. Mientras que si nos situamos frente al cuadro, el centro está ocupado por un simple perro.


Se puede apreciar movimiento en las figuras, especialmente en el hombre que está en segundo plano a la izquierda. Algunas actitudes son rebuscadas, pudiendo adivinar en algunas la línea serpentinata.

No existe jerarquización del tamaño. No obstante, tanto en las arquitecturas como en el canon de algunos personajes se percibe cierto alargamiento y tendencia a la verticalidad.


El sistema de representación es figurativo realista, ya que no busca seguir un canon de belleza preestablecido, representa con realismo las distintas edades y actitudes de los personajes. Sin embargo, sí que puede darse cierta idealización en el hecho de que algunos llevan aureolas de santidad en torno a la cabeza.



Comentario.


Por todo lo dicho anteriormente, se puede deducir que la obra es El lavatorio de Tintoretto, pintada durante el Renacimiento. Se enmarca dentro de la pintura veneciana del Cinquecento (XVI). En esta obra Tintoretto aplica algunos recursos del arte manierista, abandonando los preceptos del Clasicismo.


El Renacimiento fue un movimiento que significa “volver a nacer”. Surgió en Italia de la mano de escritores como Petrarca o Dante y se desarrolló durante los siglos XV y XVI. Se caracteriza por su interés por la antigüedad clásica.


En el nacimiento de este período intervinieron unos factores determinados:


  • El nacimiento del Estado moderno con monarcas como los Reyes Católicos o Enrique VIII
  • La ampliación de los horizontes físicos gracias al descubrimiento de América
  • La invención de la imprenta, que permitió la rápida difusión de ideas
  • La caída de Constantinopla (1453), que provocó la huida de muchos intelectuales y artistas hacia Europa occidental para evitar la dominación turca


Además, el Renacimiento tiene unas características propias, entre las que destacan:


  • La vuelta al mundo clásico, buscando lo racional. Para ello se realizan estudios de Arquitectura, de Mitología y Literatura de la Antigüedad clásica
  • El antropocentrismo, por el que se considera que el hombre está en el centro de la Creación. El conocimiento de la anatomía experimentó un gran desarrollo, lo que permitió una mejor representación del cuerpo humano
  • El nacimiento de la Ciencia moderna. Se inició un nuevo método de estudio y análisis de la realidad basado en la observación, la formulación de leyes y la comprobación de las mismas. En este contexto se postularon teorías como la teoría heliocéntrica de Copérnico, que sustituyó al sistema geocéntrico de Ptolomeo. Además, se llevaron a cabo avances en la navegación que permitieron el descubrimiento de nuevos territorios
  • El mecenazgo. Las obras de arte eran patrocinadas, ya no solo por la monarquía y el clero, sino también por la nobleza y la burguesía. Destacaron mecenas como los Médici o los Montefeltro
  • La tratadística. Destacan tratados como De re aedificatoria de Alberti, la Regla de los cinco órdenes de Vignola o los tratados de Leonardo da Vinci 
  •  La proporción. Se busca la relación de las partes con el todo mediante el cálculo matemático, la utilización de un canon y la racionalización del arte


En general, la pintura del Renacimiento se caracteriza por:

  • Toma como punto de partida la obra de Giotto
  • Las técnicas predominantes son el fresco y el óleo sobre lienzo (este último material fue introducido por los venecianos)
  • Los temas que se tratan dependen del cliente. Los civiles prefieren temas mitológicos, alegóricos o históricos. Además, se produce el auge del retrato, que se aprovecha para reflejar la situación social del representado, así como su personalidad
  • La perspectiva. Se consigue representar en un plano la tercera dimensión (profundidad). Esto se consigue a través de la perspectiva lineal, que más tarde evolucionará a la perspectiva aérea. Esta última es característica del Cinquecento y se basa en la técnica del sfumato de Leonardo da Vinci
  • El dibujo. Es más nítido y firme en el Quatrocentto, mientras que en el Cinquecento se va imponiendo el color
  • La luz en el Quattrocento es conceptual, iluminando todo el espacio por igual, mientras que en el Cinquecento se representa una luz más selectiva y se trabaja el efecto del sfumato
  • El cuerpo humano se convierte en uno de los temas centrales y se analiza desde todos los puntos de vista. Comienza a usarse el escorzo y se introducen la naturaleza y la arquitectura como fondo en el que se desarrollan las escenas

Sin embargo, la pintura veneciana tiene unos rasgos particulares, entre los que destacan:

  • El color predomina sobre la línea
  • Los artistas tratan de plasmar la luz especial y única de Venecia
  • Se representan objetos y animales exóticos fruto del rico comercio de la ciudad
  • Es un arte sensual que se centra en temas considerados secundarios, como la captación de las formas del cuerpo, el brillo y la calidad de los objetos

Jacopo Robusti, apodado “Tintoretto” porque su padre se dedicaba a la tintura de paños, pintó El lavatorio para el altar de la iglesia de Marcuola de Venecia.

Representa a Jesús, a la izquierda, tratando de lavarle los pies a San Pedro, que se muestra reacio a aceptar este gesto de su Maestro. Detrás de estos personajes, al fondo, el autor hizo una representación de la Última cena con trazos sueltos, aplicando la técnica colorista propia de la pintura neciana.

La escena se completa con otros centros de atención, los apóstoles en distintas actitudes de calzarse, descalzarse o ayudarse los unos a los otros en esta tarea.


La obra fue concebida para ser contemplada desde un punto de vista lateral, por eso la escena principal se localiza a la derecha del lienzo, con la idea de situarla lo más cerca posible del espectador. Desde esa posición percibimos en el primer plano las figuras que protagonizan la obra (Jesús, San Pedro y San Juan).


A partir de ahí, el espacio y los personajes se ordenan en torno a un eje diagonal que nos conduce al punto de fuga, situado en el interior del arco del fondo (el lienzo conserva el orificio causado por un clavo que el propio pintor utilizó para tirar desde ahí las líneas compositivas de la obra). La figura de la izquierda ayuda a anclar la mirada, cerrando el esquema compositivo.


Otro aspecto digno de mención es que, en el presbiterio de San Marcuola, frente al Lavatorio, Tintoretto ubicó una Última cena, creando un efecto espejo con nuestra obra de referencia, tal y como podemos observar en el gráfico inferior. 
Estas ilusiones ópticas responden a los recursos usados en la pintura Manierista. 

Sabemos que Tintoretto usaba maquetas a modo de teatrillos para ensayar sus composiciones, en este caso pintó primero el espacio vacío y luego añadió las figuras, algunas de ellas en marcados escorzos que ayudan a comprender y llenar el espacio.


El Museo del Prado ha ubicado la obra en la Galería central, con el objeto de que los espectadores puedan apreciarla desde el punto de vista adecuado.

Conclusiones.

Al tratarse de una obra renacentista, sus precedentes podrían ser la obra de Giotto y la influencia de la antigüedad clásica. Además, pintores como Veronés, Parmigianino y Miguel Ángel (con las anatomías escultóricas) ejercieron una gran influencia sobre Tintoretto.

Respecto a la influencia posterior, la obra de este autor marco con rasgos como la estilización de las figuras, los colores fríos o la luz irreal la pintura de El Greco.